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Mañana

Mañana

Hoy terminé el día twitteando esto: “No sin antes decirles: “Ni abril sin flores, ni juventud sin amores.” El pasado, pasado está.” y bueno, como casi todo lo que escribo no salió de la nada, y es que han ocurrido una serie de eventos que me han hecho dudar acerca de mi futuro. Si, esos eventos tienen que ver con cosas de mi pasado, con ella principalmente.

Y cómo explicarlo, lo he dicho millones de veces, es una de las pocas personas sobre la faz de ésta Tierra que puede hacerme sonreír, sentirme completamente nervioso, dudar, llorar, gritar, sentir miedo, o sentir la más grande de las alegrías, y todo esto en sólo un abrir y cerrar de ojos, estarán pensando que no debería dejar que nadie “actúe” sobre mi felicidad, pero así pasa cuando uno se enamora, y nos repetimos mil veces que no debe ser así cuando nos desenamoramos.

Es decir, los hombres somos seres convenencieros, lo aplicamos con nuestros padres por ejemplo cuando si se trata de algo que queremos somos los más responsables adultos que pueden existir, pero cuando es alguna obligación que no nos gusta, somos inmaduros, estamos en pañales, esas son cosas que no nos corresponden, bla bla bla, y así pasa también con el amor, cuando las cosas van bien, nuestra pareja es fenomenal, nos llena de júbilo y alegría, cuando las cosas van mal no hablamos siempre tan lindo.

Y bueno, la verdad es que las cosas ahora no van tan bien, deberían ir excelente puesto que estamos en comunicación “constante” de nuevo, tuvimos un “reencuentro” bastante amistoso, con mucho amor, pero nuevamente dos cosas, la primera no es realmente tan importante, aunque al final, se puede convertir en un fastidio, y es, que por alguna extraña razón, si yo no comienzo la comunicación, pueden pasar años sin recibir un hola de su parte, me pasó el primer sábado de clases, y me está pasando de nuevo. Introduzca aquí una larga explicación de porqué las cosas deben ser recíprocas en las relaciones humanas.

La segunda, es algo que voy a plantear de una manera que tal vez no les guste, igual, siento que para mi es mejor explicarla de esa manera, y va más o menos así, es una chica que no sabe separarse de su pasado, dentro de todas nuestras grandes aventuras a mi se me pidió exigió, que me separara de ese pasado que me “atormentaba” (“atormenta”), sin embargo, las cosas no fueron, equitativas, por así decirlo.

Y me he dado cuenta de ello, porque con toda naturalidad, incluso risas, me ha hablado de él nuevamente, bueno no, lo ha mencionado, cosa que realmente no me agrada, y teniendo el pensamiento de que me molesta que ella no se separe de ese pasado me he dado cuenta que realmente, aunque me cueste trabajo admitirlo (a menos que ella aparezca mágicamente y me diga lo contrario), yo también soy parte de su pasado, y odiaría tener que privarla de todas las grandes aventuras que puede vivir alguien como ella.

Y mi tren de pensamientos sigue así: si he sido capaz de pensar por ella y decidir que no debería dejar que su pasado se apodere de su vida, ¿porqué no hacer lo mismo? Al final del día, me siento bastante (mucho pero mucho) jóven, debería estar siguiendo adelante y no viviendo en/del pasado, total, como dice el dicho: “Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores”

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